lunes, 1 de noviembre de 2010

EL MISTERIOSO INFILTRADO DE PUIGCERDÀ...

Apostado al lado de Alejo, responsable de las firmas en el stand de Glénat, se hallaba incrustado un dicharachero tipo que dí por supuesto que era colega de Alejo. Al poco de sentarme al lado del grupo de japoneses que acompañaban a Izumi Matsumoto en su sesión de firmas, el mencionado tipo empezó a darme conversación como si nos conocieramos de toda la vida. Y yo, por si acaso no me acordaba de algo que debiera recordar le dí bola.
Así que Alejo creyó que era colega mio.
El resto de personal de Glénat nunca puso en duda que quien tanto charlaba con Alejo, conmigo o con quien se le pusiera por delante era un supercolega.
Como es de suponer, el hombre no hacía la cola numerada para una firma de Matsumoto.
Pero al terminar la sesión se incrustó en nuestro grupo y apareció en el "reservado" para invitados de Ficomic. Allí le sacó con toda la naturalidad una firma a Matsumoto e hizo que le sacáramos una foto estrechandóle la mano. Y, no contento con eso, le soltó al autor que un vino francés que le habían obsequiado era una birria comparado con un buen rioja. Insistió en ir a por una botella. Y como el hombre no estaba acreditado me pidió mi acreditación para poder volver a entrar. No se la dí. Y le invité a dejarlo correr. Como insistía en ir a por el Rioja, le pregunté ¿cómo vas a entrar?
Su respuesta fué incontestable:
"Hombre... Soy de Puigcerdà"...
Y en pocos minutos apareció de nuevo con una botella de "Enate" que obsequió a Matsumoto, excusándose por no haber encontrado algo mejor.
Según nos comentaron su aspecto coincide con el de un misterioso personaje que aparece junto a Alfonso XIII, en un cuadro de principios del siglo pasado, que se conserva en el Ayuntamiento de l'Hospitalet.