Cada vez que pienso en el tema del comic digital, acabo en el "Dominguín"... Puede que esté equivocado, como casi siempre, pero sigo creyendo en la divulgación de nuestro patrimonio histórico historietístico. Más de una vez me he dado con un canto en los dientes con esta teoría, pero tal vez la red nos acerque a esa divulgación. de ahí el ejemplo "Dominguín". me es imposible pensar que si se ofreciera la colección completa de este extraordinario tebeo pionero (1915-1916) no habría por lo menos 500 compradores interesados.Tal vez se me vaya la olla, pero creo que la recuperación de historietas o tebeos históricos es un camino a seguir.
Imaginen poder comprar los 220 "Pulgarcitos" pequeños de finales de los 40...
No sé si es labor de una editorial, de un chiflado o del futuro Museo. Pero es un camino a explorar. Igual que creo que un programa editorial para el comic digital debería ser distinto (y puede que complementario) del programa editorial en papel. Pero nunca el mismo. Igual que creo en la creación de obras directamente para este nuevo mercado. O en servicios tipo ofrecer los libros agotados que nunca podríamos reeditar.
