Portada de Julio Cebrián. "La Codorniz" (1965
La Ley de Prensa de Manuel Fraga, aprobada en 1966, prohibía explicitamente, entre otros, el sadismo, la violencia, el erotismo, el suicidio, la eutanasia, el acoholismo, la toxicomanía, el ateísmo, así como los temas que pudieran estimular el odio, la envidia, el rencor, la desconfianza, la insolidaridad, el deseo de venganza, los resentimientos, la falsedad, la injusticia o el culto desproporcionado de la propia personalidad...
Prohibía tambien atentar contra los valores que atentaran contra la tradición, la historia o la vida española, las narraciones fantásticas imbuidas de superstición científica que pudieran conducir a sobrestimar el valor de la técnica frente a los valores espirituales y, hasta la desviación del uso correcto del idioma.
Como dijo el gran pensador alemán Bernd Schuster:
"No haze falta dezir nada mass..."



